miércoles, 25 de marzo de 2020

2 CRÓNICAS. CAPÍTULO I

Visión de Salomón (1 Re 3,4-15)

11Salomón, hijo de David, se afianzó en el trono, pues el Señor, su Dios, estaba con él y lo engrandeció. 2Después de hablar con los israelitas, con los jefes y oficiales, los jueces, los príncipes y todos los cabezas de familia, 3Salomón y toda la comunidad con él se dirigieron a la ermita de Guibeón, donde estaba la tienda del encuentro con Dios, la que había hecho en el desierto Moisés, siervo de Dios. 4(En cuanto al arca de Dios, David la había llevado desde Quiriat Yearim* al lugar que le había preparado, porque le había alzado una tienda en Jerusalén. 5El altar de bronce que había hecho Beslel, hijo de Urí, hijo de Jur, también se encontraba allí, delante del santuario del Señor. 6Salomón y la comunidad lo consultaban). Subió Salomón al lugar donde se hallaba el altar de bronce -el que está en presencia del Señor, delante de la tienda del encuentro- y ofreció sobre él mil holocaustos.
7Aquella noche, Dios se apareció a Salomón y le dijo:
-Pídeme lo que quieras.
8Salomón respondió a Dios:
-Tú trataste con gran misericordia a mi padre, David, y me has nombrado sucesor suyo. 9Pues bien, Señor Dios, mantén la promesa que hiciste a mi padre, David, porque tú has sido quien me ha hecho reinar sobre un pueblo numeroso como el polvo de la tierra. 10Dame ciencia y sabiduría para dirigir a este pueblo. De lo contrario, ¿quién podría gobernar a este pueblo tuyo tan numeroso?
11Contestó Dios a Salomón:
-Por haber siddo ése tu deseo, en vez de pedirme riquezas, bienes, gloria, la muerte de tus enemigos o una larga vida; por haber pedido ciencia y sabiduría para gobernar a mi pueblo, del que te he constituido rey, 12se te concede la sabiduría y la ciencia, y también riquezas, bienes y gloria como no la han tenido los reyes que te precedieron ni la tendrán sus sucesores.
13Salomón salió de la tienda del encuentro y volvió desde la ermita de Guibeón a Jerusalén, donde reinó en Israel.

Riqueza de Salomón (1 Re 10,26-29)

14Salomón juntó carros y caballos. Llegó a tener mil cuatrocientos carros y doce mil caballos. Los acantonó en las ciudades con cuarteles para carros y en Jerusalén, junto a palacio. 15El rey consiguió que en Jerusalén la plata y el foro fueran tan corrientes como las piedras, y los cedros tan numerosos como los sicómoros de la Sefela. 16Los caballos de Salomón provenían de Egipto y Cilicia, donde los tratantes del rey los compraban al contado. 17Cada carro importado de Egipto valía seiscientos pesos, y un caballo, ciento cincuenta. Sus intermediarios los vendían por el mismo precio a los reyes hititas y sirios.
18Salomón decidió construir un templo en honor del Señor y un palacio real.

Explicación.

1,1 Este verso resume sin complicaciones todos los problemas de la sucesión y las medidas represivas con que comienza el reino del "Pacífico" Salomón.

1,2-3 La visita a la ermita de Gabaón es un hecho que recoge la fuente y que no encaja en la unificación del culto bajo Josías ni en la teología del autor de Reyes. En nuestro libro, el arca se encuentra ya en Jerusalén, pero queda en Gabaón el santuario móvil, en forma de tienda, que acompañó a los israelitas por el desierto. Se llama "tienda del encuentro" (o de la cita) y no "de la presencia": es como si cada vez bajase Dios para encontrarse con el hombre. Es una institución mosaica. Salomón tiene una cita con Dios en el lugar tradicional, antes de traerlo a habitar en el templo de Jerusalén. De paso realiza un acto de homenaje al fundador, Moisés. Véase, por ejemplo, Ex 33. La visita personal de 1 Re 3 la transforma nuestro autor en una visita de Estado con dimensiones de peregrinación, porque asisten todos los representantes oficiales de la corte y del pueblo.

1,4 Si tenemos en cuenta que el arca había sido paladión militar de los israelitas, al instalarse en la ciudad "pacífica" Jerusalén, parece poner fin a esa función; si queremos, se la pasa a todo el complejo del templo, como dicen varios salmos (46; 48 y 76).

* = Villasotos.

1,5 Según Éx 27 y 30 el altar del incienso era más estimado que el de los holocaustos. El primero estaba revestido de oro, el segundo de bronce. Besalel es el gran artesano de Ex 31,7. 

1,7 Suprime el dato "en sueños" del original: se podría entender implícito en la determinación "aquella noche"; pero el cronista evita toda mención de sueños oraculares.

1,8-10 La oración de Salomón está resumida, conservando algunos datos y dejando detalles interesantes sobre el sentido del gobierno, o sea, el arte de escuchar (y comprender) y de discernir entre el bien y el mal.

1,11-13 La respuesta cambia significativamente la distribución de las piezas: el superar a todos los reyes se dice de la gloria y riquezas, no de la sabiduría (a no ser que la indicación lo abarque todo). Y falta la condición de guardar los mandamientos.

A continuación de esta visita introduce la fuente el famoso "juicio del rey Salomón". Aquí desaparece una ilustración de su capacidad judicial, parte integrante del gobierno, y queda solo su talento intelectual y literario, aparte el talento para realizar las obras del templo.

1,15 El original sólo habla de plata. Además, estas noticias las aduce al final, después de la construcción del templo.

1,18 Como David ya tenía un palacio (1 Cr 14,1; 17,1), el de Salomón podía ser nuevo o ampliación del precedente. En lo que sigue, el autor utiliza muchos datos de su fuente, multiplicando generosamente las cifras.

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